miércoles, 26 de febrero de 2014

Este jueves, viajamos en tren


Una voz femenina, impersonal y sin vida, anunció la salida del tren. El suave traqueteo del vagón aceleró el ritmo de mis latidos. Por última vez giré mi cuerpo hacia la entrada de la estación, deseaba que él apareciese, necesitaba sus manos abrazando mi cuerpo y sus labios susurrando que no me alejase de su lado. Soy débil, incapaz de luchar por mi futuro, pero si él estuviese a mi lado reuniría las fuerzas necesarias para no regresar a un hogar sin vida, en el que el amor y la pasión desaparecieron hace años. Con los ojos llenos de lágrimas me despedí de aquella ciudad, de aquellos días en los que mi piel recuperó la memoria de la pasión, y me despedí de él, del presente vivido y del futuro soñado a su lado. 


Para disfrutar de más viajes pasaros por la estación deSusana

6 comentarios:

  1. Nadie la detuvo en su regreso no deseado. La inercia triunfó.
    Que efecto tan melancolico.

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  2. Lástima que no te animaste a salir adelante sin dependencias o pudores!
    =)

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  3. Pues ya vendrán tiempos mejores...

    Cafelito y abrazo.

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  4. Un adiós irremediable, un viaje hacia un nuevo destino... a veces, esas decisiones son necesarias, más allá de las emociones tan profundas que carguen.
    Sentido relato Alicia!
    Besos!
    Gaby*

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  5. Pero la ilusión permanecerá, habrá algún nuevo encuentro y, tal vez, resulte ese futuro soñado.
    Besos, Alicia.

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